10 consejos para cuidar los pies de un corredor

10 consejos para cuidar los pies de un corredor

La afición por el running está floreciendo cada vez con más fuerza. Es una gran noticia, la realización de deporte es imprescindible para tener una vida sana. Por otro lado, recomendamos ponerse bajo las recomendaciones de un profesional para que guíe el modo de entrenamiento, así como la frecuencia.

Los pies van a ser los que te lleven hasta la meta que te marques y te recomendamos que no escatimes en su cuidado. El pie está formado por 28 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, ya lo dijo Da Vinci en el siglo XV “el pie del ser humano es una pieza de ingeniería y una obra de arte”, y por eso requiere cuidados especiales.

Correr es una actividad deportiva que trae algunos problemas que debemos prevenir y controlar para evitar que se conviertan en graves. Desde Clínica Mon Salut siempre aconsejamos  acudir a un especialista para que pueda asesorar sobre cómo realizar mejor la actividad. Correr es un deporte de impacto, y no solo las articulaciones son las que sufren. Ahí van nuestros consejos para cuidar el pie de los corredores.

  1. Cuida tu pisada

Antes si quiera de dar la primera zancada deberías pararte a pensar que la forma de pisar tiene una relación directa con las lesiones de un deportista. Vas a realizar miles de veces el mismo gesto durante la actividad deportiva, ¿y si ese gesto te está produciendo un desgaste en las articulaciones? Lo primero que deberías hacer, es ponerte en manos de un especialista y comprobar la idoneidad de tu pisada. El podólogo deportivo, con los resultados de la exploración y las pruebas tratará de corregir, si es necesario, tu manera de pisar. Las horas de entrenamiento pueden llegar a ser muchas, y es necesario hacerlo correctamente para prevenir cualquier lesión. En Clínica Mon Salut somos especialistas en podología deportiva, si la forma de pisar es importante en cualquier paciente, todavía lo es más en un deportista, ya que la intensidad y el número de pasos que realiza es mucho mayor.

  1. La zapatilla adecuada

Es muy importante que entrenes con la zapatilla adecuada. En una tienda especializada en running podrán asesorarte sobre que tipo de zapatilla es la más idónea para ti en función de tu peso, kilómetros que corres, superficie por la que corres, etc. Lo ideal sería acudir a la tienda a posteriori de haber sido valorada tu pisada por un podólogo deportivo.

  1. No estrenes en una prueba

No estrenes nunca una zapatilla para hacer una prueba. Siempre hay que estrenarlas en un entreno corto y observar si nos ha generado algún tipo de roce o ampolla. Al igual que es muy importante que el número de la zapatilla sea el adecuado. Lo ideal es que sobre un poco de distancia, cerca de 1cm, entre el final del dedo más largo y la zapatilla. El pie va a aumentar de tamaño, pues se dilatará con la actividad y debemos tenerlo en cuenta.

  1. Crema antifricción

En algunos casos, la vaselina  o cremas específicas antifricción, puede ser una gran aliada. Te la puedes aplicar por todo el pie, en la planta, entre los dedos y en el empeine. Esto te ayudará a evitar rozaduras y ampollas.

  1. Cuidado de las uñas

Cortar las uñas correctamente es de gran importancia, hazlo en forma cuadrada, no deben quedar cortas las esquinas porque esto puede causar uñas incarnadas (uñeros).

  1. Calcetines técnicos

Estira bien los calcetines para evitar cualquier arruga que pueda hacerte rozadura. Lo mejor es utilizar un calcetín con tejido técnico para Running.

  1. Ajusta los cordones

Cuando estés a punto de empezar la carrera ajusta de nuevo los cordones, porque es posible que tras el calentamiento se hayan aflojado. Es importante que la zapatilla, plantilla y pie formen un bloque ya que la mayor parte de ampollas se generan por fricción, es decir por desplazamiento del pie dentro de la zapatilla.

  1.  Revisa tus pies tras entrenar

      Nunca descuides una herida o ampolla, por pequeña que sea. El pie es uno de los lugares del cuerpo donde la higiene es más importante, y una infección ahí puede llegar a tener consecuencias más perjudiciales de lo que en un principio podría esperarse.

  1. Manten seco tu calzado

Mantén, en la medida de lo posible, seco tu calzado. Cuando termines de correr saca las plantillas de las zapatillas, para que se aireen y se sequen. Si en tu día a día, tus pies tienen tendencia a sudar, puedes usar polvos secantes durante el día. La mejor forma de utilizarlos es aplicándolos por dentro del calcetín para que lleguen hasta la punta del calcetín. De este modo conseguiremos que actúen en la zona de los dedos que es donde más problemas va a generar la hiperhidrosis o sudoración excesiva.

  1. Hidrata tus pies todas las noche
    No olvides hidratar cada noche todo el pie, lo ideal es hacerlo con una crema específica. En Clinica Mon Salut te podemos recomendar para cada uso diario, contacta con nosotros:
Dirección: Plaça España, 14, 46650 Canals, Valencia, València
Teléfono: 661 76 01 11

Author: Clinica Mon Salut

Share This Post On